Así es, en cualquier ámbito una buena imagen nos ahorra esfuerzos para cubrir nuestras necesidades. Si además nos permite conseguir más con menos podemos decir sutilmente que es un buen comienzo para aplicar LEAN FINANCE.

Cada vez son más las PYMES que se suman al carro del crecimiento. Conceptos como Innovación, Implantación LEAN, Transformación Digital, Internacionalización, etc., suenan con mayor frecuencia en el día a día empresarial. Sin embargo, detrás de todos estos conceptos existe un aspecto clave que no puede pasar por alto: Inversión.

Por lo tanto, volvemos a hablar empresarialmente de dos enfoques paralelos con una fuerte correlación directa entre ambos: Un primer enfoque en busca del crecimiento económico empresarial (aumento de facturación y mejora de rentabilidad) y un segundo enfoque que aporta sostenibilidad y realidad al crecimiento empresarial (obtención y asignación Óptima de Recursos).

Dado el caso, podemos realizar un buen plan financiero que impulse la estrategia de crecimiento o que nos permita cuantificar los recursos que necesitamos. Incluso puede suponer un inicio para negociar con proveedores contratos de suministro. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando queremos hacer realidad este plan financiero que tanto mimo y esfuerzo hemos puesto en él? ¿Obtenemos los recursos necesarios fácilmente para llevarlo a cabo? ¿Pensábamos que teníamos suficientes garantías para llevar a cabo la operación?

Este es el problema con el que se encuentran muchas empresas: querer y no permitirles hacer. ¿Cuál es el origen del problema? En la mayoría de los casos, nos encontramos con una descuidada Imagen Financiera frente al mercado.

Tan importante es nuestra imagen de marca para vender nuestro producto como nuestra imagen financiera para comprar nuestra confianza.

La imagen financiera empresarial frente al mercado juega un papel fundamental ante un planteamiento de crecimiento empresarial, y son los procesos y la planificación financiera a todos los niveles el patrón clave para conseguirlo.

Finalizado el periodo impositivo de Sociedades y la presentación de las Cuentas Anuales en el Registro (e incluso algunas empresas informe de Auditoría), se abre un nuevo plazo encubierto. Ahora los Acreedores Financieros comienzan a analizar el riesgo crediticio de su cartera de clientes (entidades financieras, aseguradoras, proveedores de cierto volumen, inversores, etc.). Serán los KPIs obtenidos de las cuentas financieras los que condicionen en más de un 60% el mantenimiento y captación de necesidades de financiación.

La implantación de procesos contables y financieros estandarizados y estables aportarán limpieza, fiabilidad y fluidez en el dato. Esto ayudará notablemente en la gestión facilitando la toma de decisiones y la Planificación de Acciones en consecución con el objetivo anual de alto componente comercial: Mostrar al mercado la gestión del riesgo financiero y su repercusión en la salud financiera de la empresa.

¿Qué retornos encontramos en este sentido?

  • Coste de Oportunidad positivo: Llevaremos a cabo un cierre fiscal sin interrupciones, creando un proceso fluido y eficiente, no descuidando otros temas que relevantes para la empresa.
  • Time-Outs: Planificar mitigará ajustes “engorrosos”, permitirá controlar y resolver desviaciones en el camino y evitar la ucronía financiera: Si hubiera realizado esto, posiblemente….
  • Imagen Fiel: El proceso de auditoría será sencillo y transparente, evitará salvedades que puedan suponer penalizaciones en la calificación de riesgo y poner en duda el apoyo de determinados acreedores financieros, aseguradoras, proveedores, inversores…
  • Bajos costes financieros: Abaratar el coste financiero de nuestras necesidades siempre estará relacionado con una mejora de la Calificación de Riesgo de nuestra empresa, tanto en el caso de entidades financieras como en proveedores, los cuáles estarán dispuestos a vender a crédito en mayor volumen y plazo si obtienen suficiente respaldo de las aseguradoras.
  • Valor del Tiempo: Ante incertidumbre, más información. Optimizar el tiempo hoy en día es vital, por lo que destinarlo a acciones de valor será más rentable que malgastarlo en convencer, justificar y preparar más y más información a entidades financieras, aseguradoras, etc.

Entonces, ¿cuántas palabras y tiempo crees que podrían ahorrar los directores financieros con Procesos, Procedimientos, Planificación y medición en tiempo real de los KPIs financieros clave antes de cubrir sus necesidades financieras? Imagino que más de mil palabras seguro….