Siempre es un buen momento para retomar la eterna pregunta:

“¿Qué podemos hacer para mejorar las ventas?

Y, ya puestos a pedir, para enfocarlas en fidelizar y aumentar los clientes de más valor”.

La mayoría de las empresas siguen trabajando para su producto y buscando excusas para justificarse ante los clientes. Si ese es tu caso, te sugiero empezar pensando en estas tres trivialidades (aparentes) y cómo se aplican en cada departamento de tu empresa:

1.- HACER LO CORRECTO (Solo valor, fuera desperdicios)

2.- HACERLO CORRECTO (Cumpliendo expectativas)

3.- HACERLO CUANDO ES CORRECTO (Proactividad al ritmo de cada cliente)

Esto, que ya suele dar para interminables debates -unas veces constructivos y otras terminando en la típica vía muerta sobre quién originó todo en busca del fallo del otro-, está bien para un ejercicio de comunicación y mejora interna. Pero ¿y qué hay del cliente? ¿qué pensaría él, que es quien al final nos compra o contrata?

 

Es interesante poder llevar estas tres afirmaciones al terreno de la escucha activa, proponiéndole a varios de nuestros clientes de valor una sesión de feedback de mejora. Prueba a poner interrogaciones a las tres afirmaciones y plantéales estas preguntas sobre cómo es su experiencia con nosotros:

1.- ¿HACEMOS LO CORRECTO? (¿Qué das por hecho? ¿qué es lo que más valoras? ¿qué te sobra y no te aporta nada?)

2.- ¿LO HACEMOS BIEN? (¿Cumplimos tus expectativas? ¿nos recomendarías?)

3.- ¿LO HACEMOS CUANDO TOCA? (¿Vamos siempre un paso por delante para facilitarte todo? ¿ayudamos a mejorar tu empresa/vida?)

 

Llegados a este punto, si caes en la cuenta de que tienes trabajo por hacer, podrías hacer una o varias de las siguientes cosas:

A)     Leerte el estupendo libro de @martharogers Extreme Trust sobre el poder de la confiabilidad.

B)     Ponerte en marcha por tu cuenta con tu equipo ya.

C)     Ponerte en contacto con el equipo de Capazita para hablar sobre cómo trabajar todos a fin de llevar a tu equipo, a tu empresa y a su marca al siguiente nivel.